QUE ES JOVEN.
Se denomina joven a aquella persona que se encuentra en un período temprano de su desarrollo orgánico. El término proviene del término latino “Juventus”, para referir a la edad situada entre la niñez y la edad adulta. Según la Organización de las Naciones Unidas la extensión de la juventud puede abarcar desde los 10 a los 24 años, y abarca tanto la pubertad como la adolescencia tardía, hasta llegar a la juventud propiamente dicha.
ETAPAS DE LA JUVENTUD.
Esta parte de la vida está comprendida entre la infancia y la edad adulta.
Podemos hablar de tres rasgos en su desarrollo:
a) El desarrollo orgánico del joven modifica formas y funciones del cuerpo el cual se va transformando paulatinamente en adulto.
b) El desarrollo social del joven hacia la independización del hogar paterno y el familiarizarse con nuevas relaciones sociales es un proceso natural,
radica en la propia naturaleza humana.
c) El desarrollo espiritual, a diferencia de los dos anteriores, no es un
proceso natural, es un proceso cultural que se despliega en el juego conjunto
de autoeducación y educación receptiva, con dificultades y esfuerzos orientados a conseguir la perfección. Precisando, además, de la maduración de funciones fundamentales como son las intelectuales, emocionales y volitivas;
esto formará un adulto autónomo con valores y valoraciones, ideas e ideales
orientados en un orden axiológico.
Podemos dividir la etapa juvenil en cuatro fases:
1) Prepubertad: en el sexo femenino comienza aproximadamente a los 10 y
a los 11 en el masculino.
2) Pubertad: 13 años y 14 años respectivamente.
3) Crisis juvenil: 14 años para las niñas y 16 años para los muchachos.
4) Adolescencia o juventud: para las jóvenes los 15 años y para los jóvenes
los 17 años.
LA JUVENTUD Y LA SOCIEDAD.
Actualmente la juventud ha pasado a un primer plano. Su poder e influencia es mucho mayor hoy que hace unos años. Los jóvenes constituyen sin duda un sector sobresaliente dentro de la comunidad.
Asistimos a una "juvenilización" de la sociedad. Los jóvenes imponen sus formas de hablar, modas, gustos, aficiones... en la sociedad.
- Uno de ellos, es el poder económico de los jóvenes. Son los principales consumidores de ciertos productos. Su poder económico se ha hecho más manifiesto porque gastan el dinero en artículos muy llamativos, y su consumo tiende a concentrarse en determinados sectores del mercado.
- Las demandas de los jóvenes se han hecho importantes dentro de la sociedad y sus actividades son difundidas por los medios de comunicación de masas: la prensa, la radio y la T.V. tienden a crear mitologías de la juventud. Divulgan la imagen del "joven típico" y los que no se ajustan a ella empiezan a notar que es como si les faltase algo.
Los adultos pueden reaccionar ante esto con una mezcla de aturdimiento, desdén o envidia.
- Otro de los motivos de este auge se debe a la aceleración del desarrollo psicofísico. Las niñas se hacen mujeres antes, los chicos alcanzan la madurez física antes. Los problemas sexuales, religiosos, políticos, sociales, familiares..., etc., aparecen también antes que en eras históricas anteriores.
- Los jóvenes se encuentran cada vez más capacitados para adaptarse al mundo en que viven, hoy se lee más, se estudia más que en los tiempos de nuestros padres. Resulta evidente el número de jóvenes que frecuenta las escuelas, colegios, institutos, escuelas técnicas, centros de artes y oficios, universidades... etc. Se crea un gran sentido comunitario y una sensibilidad nueva para sentir la injusticia social.
- Los jóvenes se hallan en condiciones más ventajosas que el hombre maduro o anciano que tienen ya hechas sus vidas. El cambio rápido, el progreso y las novedades son asimiladas más pronto por los jóvenes.
- El mismo incremento de la población juvenil -en nuestro país existen 13 millones de personas menores de 25 años, o sea casi el 45% de la población total- acarrea problemas de falta de puestos de trabajo, falta de espacio en escuelas y universidades y ello crea a veces problemas y actitudes agresivas.
- Junto a ello, hay que destacar el importante papel que va teniendo la mujer en la vida social y cultural. De ser solamente novia, esposa, ha pasado a ser compañera, amiga y miembro del mismo equipo de trabajo o estudio. En las escuelas, fábricas, oficinas, comercios, universidades... la mujer está muchas veces luchando por equipararse al hombre, teniendo el mismo papel, similares necesidades y las mismas metas que el hombre.
Hay una mayor relación entre chicos y chicas, y esto hace que esas relaciones se produzcan en un clima de mayor naturalidad y exento de los prejuicios y tabúes de otras épocas.
Todos estos factores y muchos otros han de tenerse en cuenta para conocer y comprender a los jóvenes. De ahí que solamente un enfoque pluridimensional sea válido para un conocimiento más exacto de cómo son los jóvenes actuales.
La rebeldía juvenil
Los jóvenes con toda su viva imaginación, su capacidad creadora, su rapidez de reflejos, fácil memoria y su propensión al entusiasmo viven en un mundo rígido, llevado por los mayores, a los cuales se enfrentan.
Los jóvenes acusan a los mayores de un excesivo amor por el dinero y el bienestar, de una explotación de la gente, de deshonestidad en los negocios, corrupción en la política y un acusado conservadurismo e hipocresía. Atacan el "buen aparentar" ante la sociedad.
Rechazan la sociedad establecida y dentro de ella, sus lacras y, en muchas ocasiones, también sus logros. Por eso se marginan a veces, entendiendo de modo diametralmente opuesto a los adultos las grandes cuestiones de la vida: amor, trabajo, religión. En esta oposición son tan dogmáticos como los adultos en su seguridad instalada.
Los adultos, por su parte, acusan a los jóvenes de irresponsabilidad e incongruencia, de su afán destructor sin ofrecer un programa constructivo a cambio, de una visión del presente que ignora el pasado y de un idealismo utópico que no conduce a nada práctico.
Los jóvenes, dicen los adultos, desafían las normas y la autoridad que las mantiene, adoptan modos y atuendos excéntricos, no se ajustan a los patrones convencionales de la convivencia entre los sexos, protestan demasiado en sus canciones, violencias, manifestaciones... "En mis tiempos..." es su frase favorita.
En síntesis, los jóvenes se quejan de falta de libertad -la opresión de la sociedad de consumo- y los adultos les acusan de falta de responsabilidad.
¿Qué subyace bajo este conflicto?
Se trata, sin duda, de un conflicto de valores muy complejo, inherente a la sociedad industrial contemporánea. Muchos de los principios básicos del comportamiento humano, indiscutidos durante siglos, han sido sustituidos por valores cambiantes que se apoyan en argumentos de modernidad, ligados al desarrollo científico y técnico y a los cambios sociales. De ellos se deriva un enfrentamiento entre estos modos de actuar más propicios de los jóvenes y lo que ellos mismos peyorativamente consideran tradiciones superadas.
Estas conductas no pueden entenderse como problemas meramente individuales sino que tienen su origen en los conflictos de nuestra sociedad.
Muchas conductas "marginales" deben entenderse como una respuesta peculiar del individuo a la estructura social. Y así determinadas personas, como pueden ser los jóvenes, son más vulnerables y pueden ser afectados por estos conflictos sociales.
LOS PROBLEMAS DE LOS JÓVENES.
Los jóvenes existieron casi desde el comienzo mismo de la humanidad; la juventud, en cambio, nació hace poco.
Aunque parezca extraño, la idea de juventud es un concepto novedoso que surgió tiempo después de la finalización de la Segunda Guerra Mundial. La generación de posguerra, la de los baby boomers , será la primera en enfrentarse más o menos abiertamente con el mundo adulto al que pertenecen sus padres. En ese choque generacional nace el concepto. Hasta entonces, aunque hubiera jóvenes no había juventud.
Luego, a fines de los ’60, una serie de sucesos como el Mayo Francés, la revuelta estudiantil mejicana o el Cordobazo le conceden visibilidad política. La juventud, con sus reclamos y demandas, se convierte en un actor social y político que exige un espacio propio en el reino que dominan los adultos. Las preocupaciones, los problemas, las visiones y los anhelos de los jóvenes mutan en forma paralela al resto de la sociedad.
Para entender este fenómeno en nuestro ámbito, adquiere particular valor una serie de encuestas realizadas en Córdoba durante en 1973, 1994 y 2014, respondidas por los propios jóvenes.
En la primera de ellas, en 1973, la doctora Eva Chamorro de Prado interrogaba a los estudiantes del último año de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Córdoba con una sola pregunta: ¿qué problemas enfrenta la juventud actualmente? Una pregunta abierta que inducía a los estudiantes a explayarse con libertad.
En 1994, 20 años después, Chamorro autorizó a Perspectivas Sociales a procesar aquel material. En razón del interés periodístico en una comparación transgeneracional La Voz del Interior encomendó a Perspectivas Sociales repetir la pregunta entre los estudiantes universitarios. Los resultados fueron publicados en una serie de notas en el suplemento Temas del diario.
En 2014, concretamente se planteó el interrogante: “¿Qué problemas enfrenta la juventud actualmente?”. Se obtuvieron respuestas abiertas y diversas, analizadas en su dimensión cualitativa. El estudio y su interpretación fueron realizados por la Universidad Católica de Córdoba (UCC), el Instituto Federal de Gobierno (IFG) y la consultora Perspectivas Sociales.
Los encuestados fueron estudiantes avanzados de las carreras de Abogacía y de Trabajo Social pertenecientes a la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), fundamentalmente. También se incluyeron estudiantes de las carreras de Ciencia Política y de Relaciones Internacionales de la UCC. En total, alrededor de 150 universitarios respondieron la pregunta, cifra muy similar a las que se emplearon en las ediciones previas.
El trabajo ofrece entonces una posibilidad de análisis e interpretación de ciertas percepciones juveniles de los últimos 40 años, nada menos.
Dos décadas atrás, este diario publicó una serie de artículos que se hacían eco del análisis comparativo de los estudios anteriores y señalaba las enormes diferencias de percepción y de intensidad entre los problemas expresados por cada generación.
“Los años transcurridos entre los relevamientos representan no sólo distancias históricas sino también diferencias políticas abismales, procesos de viraje económicos radicales y transformaciones culturales estructurales”, indica el informe.
El trabajo de interpretación se realiza sobre dos dimensiones: temáticas comunes (a través de continuidades y rupturas) y matrices comunes de diagnóstico –que indagan en las causas de los problemas– y de agentividad –que hacen referencia a los responsables de esos problemas–.

LO QUE LES GUSTA A LOS JOVENES.
Los amigos, el messenger, tuenti, los videojuegos, la tele, hacer deporte, escuchar música… Éstas son las principales aficiones de mis hijos, y creo que no me equivoco al ponerlas en este orden. Los amigos están por encima de todo (entre ellos incluyo a alguna posible novia, de las que últimamente no me dan muchos detalles). Les da igual que el plan con ellos sea ir al cine, a tomar una hamburguesa o de botellón, el caso es “estar con los colegas” y divertirse. Por eso, cuando no pueden estar con ellos se comunican a través de Internet.

Pensaba en sus aficiones después de leer la lista que ha creado un lector de
20minutos, supongo que menor de 18 años, sobre
lo que más quieren/necesitan los adolescentes.
Puedes verla aquí. Según las votaciones de los lectores las principales aficiones de los jóvenes son:
novi@, amigos, tele, Internet, hacer/ver deporte, cine, messenger/chat, cine, móvil y YouTube. Vamos, más o menos lo mismo que les interesa a mis hijos. En la lista también se incluyen, algo más abajo, el MP3 y la Play -valorada en mi casa muy por encima de la media, según esta clasificación-.
Los estudios, como era de esperar, ocupan el puesto 13 de una lista de 15 preferencias. ¿Qué adolescente los incluiría entre sus prioridades?
No deja de ser curioso que su principal objetivo al llegar a casa sea sentarse ante el ordenador y meterse en tuenti o en el messenger para seguir en comunicación con los amigos de los que acaban de despedirse, ya sea para seguir hablando con ellos, para reirse con sus fotos o vídeos, o para hacer comentarios sobre cualquier tema que le interese a todo el grupo. Lo dicho, la amistad por encima de todo.
LOS JOVENES EN EL COLEGIO.
Actualmente nos encontramos con una nueva realidad escolar, debido a factores que han ido cambiando como la
motivación, la
disciplina y el
clima del aula.
También han aparecidos nuevos aspectos como la mayor diversidad y heterogeneidad del alumnado, el desinterés por el estudio y el facilismo con que consiguen las cosas.
Esta situación me llevó a mi a un replanteamiento en mi
acción como docente dirigida a mis alumnos en el que se contemplen todos los niveles de avance en
el aprendizaje, procurando un modo diferente de
trabajo para afrontar esta nueva problemática y darle solución.
La falta de
motivación en los alumnos de séptimo grado y el desinterés por el generalizado tanto de ellos como de sus familiares son
variables que en la actualidad funcionan como una constante en mi
escuela.
La
adolescencia no se caracteriza por ser una etapa sencilla. Es un momento de cambios en el que los
niños deben adaptarse, tanto a las transformaciones en su cuerpo como a las capacidades
intelectuales y cognitivas: a esto se suma la actual
crisis de
valores en medio de la que viven.